El adjetivo
El adjetivo (del
latín: adiectīvus,"que se agrega") es una parte de la oración o
clase de palabra que complementa un
sustantivo para calificarlo; expresa características o propiedades atribuidas a un sustantivo, ya sean concretas (perceptible por los sentidos. Estos adjetivos acompañan al sustantivo y cumplen la función de especificar o resaltar alguna de sus características.
En gramática tradicional se solía distinguir entre adjetivos calificativos y adjetivos determinativos; sin embargo actualmente para estos últimos se suele usar la palabra
determinante mientras que la palabra adjetivo se reserva para los adjetivos calificativos.
Se distinguen dos funciones de un adjetivo respecto a un nombre: de unos se dice que lo determinan, pues, al añadir un adjetivo por ejemplo ya no se habla de cualquier libro, sino precisamente de un libro verde; estos son los adjetivos especificativos o restrictivos. Por otro lado el adjetivo puede utilizarse para describir al sustantivo pero sin distinguirlo de otros, por ejemplo la verde hierba (si no se contrasta con hierbas de otros colores); se habla en este caso de adjetivo explicativo o no restrictivo; este tipo es más común en literatura y poesía.
En las
lenguas flexivas, es común que el adjetivo tenga las mismas
flexiones que el
sustantivo, tales como
género,
número o
caso; pero no siempre es así, por ejemplo en
inglés el nombre tiene número (singular o plural) pero el adjetivo no.
Tipos de adjetivos
Los adjetivos según su función sintáctica
Se puede distinguir entre las siguientes funciones sintácticas:
· adjetivos adjuntos, que van unidos al nombre, como en noche oscura u oscura noche
· adjetivos atributivos, ligados al nombre mediante un verbo copulativo (ser o estar), como la noche era oscura
· adjetivos en función de complemento predicativo, cuando entre el adjetivo y el sustantivo hay un verbo no copulativo (aquí entra parecer, pues no es un verbo copulativo puro), como en La casa parece verde, el niño llegó feliz
· adjetivos en función de
aposición, cuando van coordinados al sustantivo sin ir unidos, como en la casa, grande.
Adjetivos explicativos y especificativos
Cuando un adjetivo acompaña a un sustantivo, este puede tener dos distintos valores:
·
Adjetivo con valor especificativo: Los adjetivos con valor especificativo expresan una cualidad necesaria de un nombre que sirve para diferenciarlo entre los demás, entre un conjunto al que pertenece; por ejemplo coche grande, fría tarde. Es el más corriente en la lengua hablada.
·
Adjetivo con valor explicativo: Expresa una cualidad abstracta o concreta de la cual el sustantivo ya informa, subrayando dicha cualidad. En otras palabras, expresa una cualidad de un ser sin la pretensión de distinguirlo de los demás. Por ejemplo: Dulce azúcar, manso cordero, fiero león, azul cielo. Este adjetivo, que se denomina
epíteto, suele ir antes del sustantivo, y es más común en el lenguaje literario o poético.
Adjetivos calificativos, relacionales y determinativos
Los adjetivos calificativos son los adjetivos más propiamente dichos, que se limitan a señalar una cualidad o característica del sustantivo al que modifican, como en hombre alto, perro hermoso.
Los adjetivos relacionales son aquellos que, pese a limitar la extensión del sustantivo al que acompañan como los calificativos, carecen de grado. Es decir, no pueden aparecer en grado comparativo ni superlativo. Así, podemos decir, que un coche es "policial", pero no que es muy policial o policial. Por tanto, adscriben al sustantivo dentro de una clase pero no lo califican en determinado grado.
La
gramática tradicional considera a los
determinantes, que en español preceden siempre al nombre al que determinan, como adjetivos determinativos. Actualmente, algunos consideran que en un sintagma en el que existe un nombre determinado por un adjetivo determinante, es este último el núcleo de un hipotético
sintagma determinante.
De acuerdo con este enfoque, los
determinantes actualizan, presentan, cuantifican (miden) o preguntan por el sustantivo núcleo del
sintagma nominal, generalmente, aunque no siempre, situándose en posición anterior a estos. Existen tres clases de determinantes: los actualizadores, los cuantificadores y los interrogativos (que incluyen a los adjetivos indefinidos, numerales, demostrativos y posesivos). Sin embargo, las propiedades de sustitución del sintagma por un pronombre dependen más del tipo de determinante que del nombre. Por eso se considera que el núcleo es el determinante ya que es quien fija los rasgos en relación con la
reacción o régimen.
Adjetivo actualizador
Los
actualizadores presentan al sustantivo
núcleo del
sintagma nominal, esto es, lo transforman de desconocido en conocido, lo ubican en el espacio y en el tiempo. Los determinantes cuantificadores, por el contrario, miden al sustantivo núcleo del sintagma nominal. Los determinantes interrogativos o interrogadores preguntan por el sustantivo núcleo del sintagma nominal.
Los actualizadores son cuatro; el predeterminaste, que puede preceder a los demás determinantes y delimita la integridad del sustantivo núcleo del sintagma nominal; el artículo, que presenta al sustantivo en un espacio y un tiempo concreto (el, la, lo, los, las); el posesivo, que señala la pertenencia del sustantivo a un elemento de la situación o contexto (mí, tu, su, nuestro, vuestro, su y sus femeninos y plurales); y el demostrativo, que sitúa al sustantivo en un lugar más o menos próximo o lejano (este, ese, aquel y sus femeninos y plurales)
Adjetivo cuantificador
Los cuantificadores se agrupan en dos grandes clases, los numerales, que miden de forma precisa el sustantivo núcleo del sintagma nominal, y los extensivos o indefinidos, que lo miden o evalúan de forma imprecisa.
Adjetivo interrogativo
Son los que se emplean en la
oración interrogativa o exclamativa, siempre se antepone al sustantivo y se acentúan. Los adjetivos
interrogativos son: Cuál(es), qué, cuánto(s), cuánta(s), quién(es).
· Adjetivo sustantivado o absoluto: es el que desempeña en la frase la función de sustantivo mediante metástasis de adjetivación.
· Adjetivo verbal: es el
participio en función adjetiva cuando no ha perdido aún su naturaleza verbal.